Una linterna ilumina una pared clara. Al colocar una tarjeta triangular entre la luz y la pared, aparece una sombra de contorno parecido. El niño puede observar cómo cambia esa sombra cuando se mueve la tarjeta y después dibujar la escena. La experiencia permite probar movimientos; el dibujo conserva una versión de lo observado. Compararlas ayuda a recordar qué cambió y qué permaneció en su lugar.
La escena: luz, tarjeta y superficie
Para empezar, elijan una linterna común, una tarjeta grande de papel o cartón opaco y una superficie clara y estable. Una pared libre puede funcionar como pantalla; también sirve una hoja grande bien apoyada. La tarjeta triangular es un ejemplo sencillo porque tiene un contorno reconocible, pero pueden elegir otra forma si todos saben cuál están observando.
La linterna, la tarjeta y la pantalla tienen funciones distintas. La linterna aporta luz; la tarjeta bloquea parte de esa luz; la pantalla recibe la iluminación y permite ver una zona más oscura. Si la tarjeta se coloca fuera del haz o detrás de la pantalla respecto de la linterna, la escena ya no es la misma. Mostrar la posición de los tres elementos ayuda a interpretar lo que sucede.
Antes de introducir la tarjeta, dirijan la linterna hacia la pantalla y observen la zona iluminada. Después coloquen la tarjeta entre ambos. Puede aparecer una sombra sobre la superficie. En una habitación con otras luces, esa zona quizá no sea negra por completo: la tarjeta bloquea parte de la luz de la linterna, mientras otras fuentes pueden seguir iluminando la pared.
No hace falta prometer que la sombra será una copia exacta de la tarjeta. Su contorno visible puede variar con la orientación de la tarjeta, la ubicación de la luz, la forma del haz y la superficie donde aparece. Si la figura está aproximadamente de frente y la sombra cabe dentro de la zona iluminada, puede verse un contorno triangular que se compare con el objeto.
La zona oscura puede incluir una región donde la tarjeta bloquea toda la luz procedente de la linterna y otra donde bloquea solo una parte. La forma y el tamaño de esas regiones dependen también de la fuente y de las distancias. No es necesario enseñar sus nombres técnicos para comparar dos posiciones, pero esta distinción explica por qué el borde no siempre es una línea nítida.
Preparar una observación segura y accesible
Una persona adulta revisa la linterna y se ocupa de las pilas y su compartimiento. El haz se dirige a la pantalla, nunca a los ojos de personas o animales. No se necesitan láseres, velas ni focos calientes. Si el aparato se calienta de forma preocupante o no funciona como indica el fabricante, se apaga y se elige otro material.
La habitación no tiene que estar completamente oscura. Mantengan suficiente iluminación para desplazarse con seguridad y para que todos se sientan cómodos. Retiren obstáculos del área y coloquen la pantalla de manera estable. Si el contraste no permite distinguir la sombra, prueben una superficie más clara o ajusten la luz ambiental sin comprometer el acceso y la seguridad.
La tarjeta debe ser lo bastante grande para manipularla sin piezas pequeñas inapropiadas para los niños presentes. Puede prepararla una persona adulta antes del juego. Si el niño no quiere sostenerla o necesita apoyo para moverla, puede indicar la dirección, elegir una posición o pedir que otra persona la mueva. La ayuda se acuerda y se detiene cuando el participante lo solicita.
El adulto puede preguntar: «¿Quieres que encienda la linterna ahora?» y avisar antes de cambiar la iluminación. Para una persona sensible a la luz o a la oscuridad, la actividad puede modificarse o detenerse. Mirar un dibujo o escuchar una descripción es otra forma de conversar sobre una sombra, aunque no sustituye automáticamente la experiencia visual o física de todos los participantes.
Observar el primer contorno
Mantengan la linterna dirigida a una zona fija de la pantalla y coloquen el triángulo de modo que su sombra se vea completa. Si una mano o el soporte también produce una sombra, pueden nombrar esa parte o cambiar la posición de la mano. La idea es saber qué objeto corresponde a cada contorno, no ocultar un resultado que aparezca en la escena.
Pregunten qué nota el niño: quizá señale una punta, un lado, una zona oscura o el lugar donde la sombra toca el borde iluminado. Una respuesta puede ser un gesto, una palabra o una elección mediante su sistema de comunicación. El adulto puede describir lo que ve sin exigir que el niño repita el nombre de la figura.
Comparen la tarjeta con la sombra concreta. ¿Se distinguen tres lados? ¿La sombra está completa o una parte queda fuera de la zona iluminada? Si la tarjeta está inclinada, el contorno puede verse deformado. En vez de corregir el resultado para que coincida con el dibujo esperado, describan lo observado y consideren si desean probar otra posición.
Una pantalla con dibujos, relieves o muebles delante puede dificultar el contorno. Una hoja lisa colocada de forma segura puede ayudar. Si no hay una superficie así, registren que parte de la sombra queda sobre otro fondo. Esa condición limita la comparación; no significa que la observación haya fallado.
Si la tarjeta es translúcida en lugar de opaca, puede dejar pasar parte de la luz y producir una zona menos oscura. Ese sería un ensayo distinto del propuesto. Antes de compararlo con el cartón opaco, nombren qué material cambió y mantengan, en lo posible, las demás posiciones. La apariencia observada depende del material específico y de la iluminación ambiental.

Mover solo la tarjeta
Fijen una posición para la linterna y mantengan quieta la pantalla. Desplacen la tarjeta ligeramente hacia un lado, procurando conservar su distancia y orientación. La sombra puede moverse sobre la pantalla. Detengan la tarjeta en el primer lugar y después en el segundo para dar tiempo a observar ambas posiciones.
Pueden usar una referencia en una hoja separada, como un punto dibujado previamente, para describir la sombra: «Antes estaba cerca del punto; después quedó más hacia el borde». No dibujen directamente sobre una pared sin permiso. Si la sombra sale de la pantalla o del haz, anoten que dejó de verse en esa superficie, en vez de afirmar que el objeto ya no puede producir ninguna sombra.
Si la linterna se movió al mismo tiempo, habrá cambiado más de una condición. Una persona adulta puede reconocerlo: «También moví la luz; volvamos a preparar la escena si quieres comparar». Mantener un elemento fijo no requiere una instalación perfecta, pero sí una descripción honesta de lo que se hizo.
No es necesario afirmar que la tarjeta y la sombra recorren la misma distancia. La relación entre sus desplazamientos depende de la disposición de fuente, objeto y pantalla. La conclusión apropiada para esta prueba es más concreta: al mover la tarjeta de esa manera, con los demás elementos aproximadamente quietos, observaron un cambio de posición de la sombra.
Dibujar el montaje, no solo la forma
Después de observar, dibujen una representación con tres elementos: la linterna, la tarjeta y la pantalla. El adulto puede trazar las figuras por indicación del niño y preguntar qué debe aparecer en cada lugar. Una flecha puede representar la dirección de la luz si se explica su significado. La tarjeta debe quedar situada entre la fuente y la superficie en la versión que representa el experimento.
Un esquema visto desde un lado muestra bien el orden «linterna — tarjeta — pantalla», aunque no necesariamente el contorno completo de la sombra tal como se veía de frente. Para registrar la forma visible pueden hacer un segundo dibujo de la pantalla. Es útil identificar cada vista: de lado para las posiciones y de frente para el contorno observado.
El dibujo no ilumina realmente la tarjeta ni produce una sombra física. Guarda información seleccionada por su autor: dónde estaban los elementos o qué forma se vio. Si una línea no es proporcional a la distancia real, no debe utilizarse para deducir una medida exacta. La persona que dibuja puede añadir una etiqueta o explicar con palabras qué intentó representar.
Si el niño prefiere una descripción oral o una secuencia de tarjetas, el adulto puede guardar esa explicación en una nota breve si la familia lo desea. Una representación accesible debe permitir al participante elegir y corregir lo que se registra. No es necesario fotografiar al niño ni compartir el resultado para que la actividad esté completa.
Un dibujo también puede incluir la mano que sostiene la tarjeta o una base que la mantiene en posición. Si esa mano bloqueó parte de la luz, puede explicar una sombra adicional. Representarla no es un error: ayuda a distinguir el objeto que se quería investigar de otros obstáculos presentes. Si no se recuerda su posición, el esquema puede omitirla y reconocer esa limitación.
Dos dibujos para dos posiciones
En el primer dibujo, marquen la posición inicial de la tarjeta y el lugar aproximado donde se veía su sombra. En el segundo, muestren la tarjeta después de desplazarla y la nueva posición observada. Mantengan la linterna y la pantalla en los mismos lugares del esquema si eso fue lo que ocurrió. Una etiqueta «antes» y otra «después» ayuda a distinguir los momentos.
Comparen cada dibujo con la escena correspondiente, no solo entre sí. ¿La fuente está en el mismo sitio? ¿La tarjeta quedó entre luz y pantalla? ¿La sombra se dibujó en la superficie y no sobre el objeto? Si el niño propone una representación distinta, pregúntenle qué significa cada señal antes de modificarla.
Una sola flecha sobre el papel puede indicar movimiento de la tarjeta, dirección de la luz o movimiento de la sombra. Para evitar confusión, usen signos distintos o expliquen la función de la flecha en una frase. No hay un código obligatorio; lo importante es que los participantes puedan reconstruir lo que quisieron registrar.
Si las posiciones fueron muy cercanas o el borde de la sombra era borroso, el registro puede decir «parece haberse movido un poco». Dibujar dos contornos muy separados para que la diferencia sea más vistosa cambiaría la observación. Es preferible conservar una comparación aproximada y reconocer sus límites.
Para una comparación concreta, la familia puede dibujar en la primera pantalla un punto junto al lado izquierdo de la sombra y en la segunda marcar dónde quedó ese mismo lado después del movimiento. Esto requiere decidir cuál borde se sigue y mantener fijo el papel. Si el borde es demasiado difuso para localizarlo, una descripción general puede ser más fiable que una marca aparentemente exacta.
Qué permite cada representación
Con la tarjeta real se puede probar un movimiento nuevo, volver a una posición y observar si cambia la sombra. También se puede notar que una mano, otra luz o el borde de la pantalla intervienen en la escena. El montaje requiere materiales, un espacio adecuado y supervisión; una vez recogido, la posición exacta puede perderse si nadie la registró.
El dibujo permite volver a mirar la relación después de apagar la linterna. Puede guardar la secuencia de posiciones y la descripción de una sombra. Sin embargo, no demuestra por sí solo que el montaje haya producido ese resultado: es un registro elegido y trazado por alguien. Para responder una pregunta nueva sobre movimiento o tamaño habría que realizar otra observación o consultar evidencia pertinente.
Una fotografía conserva ciertos detalles visuales, pero también depende del encuadre, la exposición y la posición de la cámara. Si la segunda foto se toma más cerca de la pared, la sombra puede ocupar más imagen aunque no haya cambiado de tamaño sobre la pared. Para comparar, anoten qué se mantuvo fijo y no traten la fotografía como una medida automática.
No es obligatorio usar los tres formatos. La familia puede hacer el montaje y explicarlo verbalmente, o conversar con un dibujo preparado sin encender una linterna. En este último caso se estudia una representación, no se afirma haber realizado una prueba. Elegir el formato depende de la pregunta, la accesibilidad y las condiciones disponibles.

Distancia y tamaño: una pregunta aparte
Con la linterna y la pantalla quietas, pueden comparar la sombra de la misma tarjeta en dos distancias respecto de la luz. En una disposición habitual, al acercar la tarjeta a la linterna la sombra sobre la misma pantalla se agranda, aunque también puede volverse más borrosa o salirse del área iluminada. El resultado concreto debe observarse; no todas las linternas producen un borde igualmente claro.
Para que la comparación tenga sentido, procuren mantener la orientación de la tarjeta y el lugar de la pantalla mientras cambia la distancia. Si la tarjeta también gira, o la linterna se desplaza, hay más de un cambio que considerar. No hace falta una precisión de laboratorio, pero sí reconocer las condiciones que se pudieron o no mantener.
Una marca en una hoja sobre la pantalla puede guardar el contorno aproximado de cada posición, siempre que resulte visible y el papel esté colocado de manera segura. Un borde difuso no tiene una única línea perfectamente definida; expliquen qué parte se trazó. Si la sombra queda recortada por el borde de la pantalla, no puede compararse su tamaño completo con el de una sombra enteramente visible.
El [Exploratorium propone observar cambios de tamaño de sombras manteniendo fija la fuente o la pantalla](https://www.exploratorium.edu/sites/default/files/pdfs/ifi/Subtle_Shifts.pdf). Sus mediciones pueden adaptarse para una conversación familiar sin exigir números ni materiales adicionales. El niño puede preferir describir «más grande», «más borrosa» o «no estoy seguro» y decidir si desea detenerse.
Mover la tarjeta más cerca de la pantalla es distinto de mover la pantalla mientras la tarjeta permanece quieta. En ambos casos cambia una distancia, pero no necesariamente se conservan las demás relaciones. Si se quieren comparar los procedimientos, hagan dos series separadas y anoten qué componente se movió en cada una. De otro modo, no sabrán a qué cambio corresponde cada dibujo.
Girar la tarjeta y pensar en el contorno
La tarjeta puede girarse en su propio plano o inclinarse hasta quedar más de canto respecto de la luz. Son acciones diferentes. En la primera, la orientación del contorno sobre la pared puede cambiar; en la segunda, la zona que bloquea la luz en esa dirección puede verse más estrecha. Observen una acción a la vez y describan lo que realmente aparece.
Una tarjeta triangular no garantiza una sombra triangular perfectamente nítida en cualquier disposición. Una fuente de luz extendida puede producir bordes difusos, y el contorno puede quedar recortado o superpuesto con otra sombra. Si los participantes no distinguen una forma definida, el registro debe poder decirlo. No hay razón para dibujar una figura perfecta que nadie observó.
La tarjeta física puede doblarse por accidente mientras se mueve. En ese caso cambia la forma del objeto además de su posición. Si la pregunta era únicamente sobre el giro de una tarjeta plana, alisen o sustituyan el material cuando sea posible y expliquen la nueva condición. Un cambio de objeto y un cambio de orientación no son la misma intervención.
El niño puede convertir el contorno en un personaje, una montaña o una vela de barco en su dibujo. Ese relato creativo puede convivir con la observación. Para registrar el experimento, añadan qué objeto usaron y dónde se veía la sombra. La imaginación explica la historia elegida; no obliga a afirmar que el papel cambió físicamente de forma.
Predicción, resultado y preguntas abiertas
Antes de mover la tarjeta, pueden preguntar: «¿Qué piensas que pasará con la sombra?» La respuesta puede ser una palabra, una dirección señalada, varias posibilidades o «no sé». Si el niño no desea anticipar, observen directamente. Una predicción no es un examen y no necesita coincidir con el resultado para ser valiosa.
Después del movimiento, separen lo previsto de lo observado: «Pensábamos que la sombra iría hacia el centro; vimos que se acercó al borde». Si no se distinguió bien, pueden escribir «no pudimos ver el cambio con claridad». Conservar esa incertidumbre es más preciso que modificar la primera idea o inventar un resultado.
Una explicación posible debe corresponder a lo que se cambió. Si se movieron linterna y tarjeta, no pueden atribuir con seguridad el desplazamiento de la sombra a uno de ellos a partir de esa sola prueba. Una nueva comparación, con uno de los elementos quieto, puede ayudar a investigar la pregunta. La repetición es opcional y debe hacerse bajo las mismas condiciones de seguridad.
Si la sombra desaparece al apagar la linterna, describan ese hecho en relación con la luz apagada. Otras fuentes de la habitación podrían seguir generando sombras débiles. Decir «ya no vemos la sombra de esta linterna» es más preciso que concluir que no puede existir ninguna sombra mientras el aparato está apagado.
Una pregunta también puede referirse al material: «¿Bloquea esta tarjeta tanta luz como una hoja más transparente?» Para investigarla, mantengan aproximadamente el mismo montaje y cambien solo el material, si ambos son adecuados. El resultado se describe en términos de lo que se ve; no permite asignar un porcentaje de luz transmitida sin instrumentos y un método apropiado.
Acceso, participación y cierre
El niño puede elegir la tarjeta, indicar dónde colocarla, pedir una descripción o decidir qué debe aparecer en el esquema. Si utiliza comunicación aumentativa, dispongan de sus formas habituales para «mover», «parar», «otra vez», «ayuda» y «terminé», cuando estén disponibles en su sistema. La persona que ayuda confirma la indicación y espera una respuesta antes de actuar.
Una descripción oral, un dibujo accesible o una tarjeta con relieve pueden apoyar la conversación según las preferencias y necesidades del participante. No conviertan una ayuda visual o táctil en una promesa de que todas las personas tendrán la misma experiencia de la sombra. Pregunten qué información es útil y acepten la decisión de cambiar de actividad.
Al terminar, apaguen la linterna, aseguren una iluminación cómoda y retiren los materiales. El niño puede guardar el dibujo, contar lo que observó o dejar la hoja para otra ocasión. Una frase como «movimos la tarjeta mientras la luz quedó en su lugar» resume el procedimiento sin exigir que el niño repita una explicación científica.
Para una introducción relacionada, consulten sombras con linterna y figuras de papel. La experiencia y el dibujo se complementan cuando se identifica su función: una permite observar una interacción concreta; el otro ayuda a comunicar qué se hizo y qué se vio. Una comparación honesta también conserva lo que no pudo verse con claridad.
Respuestas útiles
¿El dibujo prueba por sí solo cómo se formó la sombra?
No. Representa información seleccionada por quien dibuja. La experiencia concreta requiere una fuente de luz, un objeto y una superficie donde observar el resultado.
¿Hay que oscurecer completamente la habitación?
No. Mantengan suficiente luz para la seguridad y la comodidad de todos, procurando que la sombra se pueda distinguir.
¿Siempre se ve una copia exacta del triángulo?
No. La orientación, la fuente, la distancia y la pantalla pueden cambiar la forma visible o hacer que el borde sea borroso.



