Una cesta vacía contiene cero bloques. En este juego miren su interior, recuerden la cantidad durante un momento y comprueben la respuesta sin cambiar lo que hay dentro.
Preparen la cesta
Usen una cesta abierta y estable, un bloque grande y un paño. Un adulto comprueba que sean materiales adecuados para el niño. Empiecen con la cesta vacía y dejen el bloque a un lado.
Expliquen que van a contar bloques dentro de la cesta. La cesta y el bloque exterior siguen existiendo aunque dentro haya cero.
Miren y comprueben
La cubierta añade memoria; el niño puede pedir que la retiren cuando quiera.
- Miren dentro y digan: «Hay cero bloques en la cesta».
- Cubran la abertura y pregunten: «¿Recuerdas cuántos bloques había dentro?». Acepten una palabra, gesto o señal.
- Destapen sin haber movido el bloque y comprueben que sigue vacía.
- Si el niño quiere otra ronda, pongan un bloque dentro, cuéntenlo y repitan. También pueden terminar.
Aclaren una respuesta distinta
Si el niño responde «uno» al ver el bloque que está fuera, reconozcan que hay un bloque sobre la mesa. Precisen la pregunta: «¿Cuántos hay dentro de la cesta?». Miren juntos.
Si no recuerda la cantidad tapada, destapen y comprueben. Olvidar una cantidad no demuestra que no comprenda cero cuando puede ver el interior.
Ajusten la actividad
Para simplificar, no cubran la cesta y comparen vacío con un bloque dentro. Para ampliar, usen dos cestas y recuerden cuál estaba vacía, comprobando ambas después.
No cambien el contenido mientras está cubierto en esta versión: eso haría imposible comprobar el recuerdo original.
Continúen contando
Vean cero y la cesta vacía para mover un bloque entre recipientes. Números y conteo ofrece otra opción.
Respuestas útiles
¿Debe recordar la respuesta sin volver a mirar?
No. Puede destapar la cesta y comprobar su contenido.
¿El bloque de fuera cuenta?
No para la pregunta sobre bloques dentro de la cesta, aunque sí existe en la mesa.




