Una resta puede contarse, representarse con coches o dibujarse. Estas opciones se ordenan por los materiales y pasos de preparación descritos, no por un tiempo medido.
De menos a más preparación
El orden supone que hay figuras seguras y papel disponibles; el apoyo necesario puede cambiarlo.
- Historia oral: digan que de tres coches sale uno y cuenten los dos que quedan.
- Piezas visibles: coloquen tres coches grandes en una zona y muevan uno fuera.
- Dos escenas: empiecen con cuatro y comparen qué queda al sacar uno o dos, restableciendo el grupo inicial.
- Registro: dibujen los coches y señalen los que salieron para comparar con los que permanecen.
Prueben una salida
Pongan tres coches dentro de un rectángulo de papel. Saquen uno y cuenten los dos que quedan. El niño puede moverlos o indicar al adulto qué hacer.
Si responde «uno», reconozcan que cuenta el coche exterior y vuelvan a preguntar por los que están dentro. Mantengan ambos grupos a la vista.
Elijan el apoyo
Para simplificar, comiencen con dos y saquen uno. Para ampliar, comiencen con cinco y retiren dos, contando los tres restantes.
Una historia oral puede necesitar menos preparación pero más apoyo que las piezas visibles. No hace falta completar toda la lista ni escribir símbolos.
Continúen restando
Vean restar en un estacionamiento de juguete para una secuencia completa. Números y conteo ofrece otra opción.
Respuestas útiles
¿Se midió el tiempo de preparación?
No. El orden estima los pasos descritos y depende de los materiales y apoyos.
¿Hay que escribir una resta?
No. Pueden mover y contar las piezas antes de usar una ecuación.


