Una cuadrícula de dos filas de cinco puede apoyar distintas conversaciones sobre cantidades. Estas tres propuestas se pueden espaciar, repetir o dejar sin hacer.
Preparen la cuadrícula
Un adulto dibuja diez casillas grandes en dos filas de cinco y reúne piezas grandes y seguras. Para el registro, tengan lápiz y otra hoja. El niño puede señalar o dirigir al adulto.
Usen una pieza por casilla y llenen la fila superior primero en estos ejemplos.
Tres invitaciones posibles
Elijan una por vez según el interés del niño.
- Primera: coloquen siete piezas, cinco arriba y dos abajo; cuenten tres espacios libres.
- Segunda: comparen seis y ocho en cuadrículas iguales y observen cuál tiene más piezas.
- Tercera: dibujen siete marcas y cuenten los tres huecos en una cuadrícula de papel.
Aclaren qué se cuenta
Si el niño responde tres cuando se pregunta por las piezas de siete, señalen que tres son espacios vacíos. Cuenten las piezas por separado.
Una equivocación común es exigir los tres encuentros en días consecutivos. Pueden repetir uno o parar sin recuperar una sesión.
Ajusten las cantidades
Para simplificar, coloquen tres piezas en una fila y observen dos huecos. Para ampliar, añadan tres a siete y comprueben que las diez casillas están ocupadas.
No usen piezas pequeñas si no son seguras. Las marcas grandes pueden sustituirlas.
Continúen contando
Vean diez casillas para comprender cantidades para una secuencia completa. Números y conteo ofrece otra opción.
Respuestas útiles
¿Hay que hacer todo en una semana?
No. Pueden espaciar o elegir las propuestas según la familia.
¿Por qué usar una pieza por casilla?
En este modelo cada espacio ocupado representa una pieza, lo que facilita contar y comparar los huecos.




